Cuellos de botella en acuicultura

En acuicultura, al igual que en otros procesos de producción, se define como “cuello de botella” una dificultad que se presenta en una determinada parte de la producción y que limita el desarrollo del resto.

En acuicultura se emplea para definir una dificultad no controlada en la domesticación de una especie. Los cuellos de botella que se plantean principalmente son biológicos.

En la fase larvaria suele ser un cuello de botella la reproducción. Cuando esta se consigue, la alimentación exógena con alimento vivo suele ser el siguiente cuello de botella. Es lo que ocurre con moluscos como el pulpo o peces como la anguila.

Una vez superados los problemas de alimentación exógena, el siguiente cuello de botella se plantea con la alimentación inerte. Los problemas sanitarios suelen suponer también un importante cuello de botella, ya que son el mayor limitante de la expansión de la actividad a la escala industrial.

Lo normal es que detrás de la solución haya un nuevo cuello de botella.

¿Por qué hay especies que no verán la luz en la escala industrial?

En los próximos meses o años vamos a estar escuchando dos palabras de manera repetida y no va a haber proyecto de I+D+i que no las incluya. Una es sostenibilidad y la otra diversificación de especies.

En diversificación hay que ser cautelosos y tener en cuenta que no podemos ahora lanzarnos a reproducir y desarrollar una especie a pequeña escala porque es posible o fácil de hacer. Esto no es garantía de que la especie alcance la escala industrial. Hay que observar la viabilidad económica. Ni siquiera vale si es de alto consumo o tiene un precio alto en el mercado, ya que antes hay que tener en cuenta otras consideraciones de Perogrullo.

Varios han sido los proyectos que se han quedado en el camino y han descalabrado por no haber tenido en cuenta la abundancia silvestre de la especie. Es lo que ha ocurrido con el bacalao (Gadus morhua), cuya pesquería, una vez recuperada, es tan extensa que difícilmente una producción bajo métodos de acuicultura podrá competir con la silvestre en precio (o coste). Y eso que se trata de un pescado de alto consumo.

Otro caso, por poner un ejemplo más local, sería lo que ocurre con la acedía (Dicologlossa cuneata) cuyo consumo está limitado regionalmente. Cualquier empresa que se quiera adentrar en el cultivo de la especie tendrá que lidiar con dos limitaciones industriales importantes. La primera es que la pesquería de la acedía es abundante; y la segunda, el tamaño comercial de la pieza. Es decir, cuántos alevines necesitamos para obtener un kilo de pescado es un dato importante, ya que la relación coste – alevín por kilo producido limita la viabilidad empresarial. La piscicultura no es otra cosa que la producción de proteína de pescado de calidad, y se debe hacer en el menor tiempo la mayor cantidad de esta.

Siguiendo con los ejemplos, ¿Podemos adivinar entonces qué pasará con la merluza (Merluccius merluccius) una vez que se consiga desarrollar una tecnología de cultivo viable? Podriamos poner más ejemplos, aunque nos gustaría que fueran ustedes los que lo hicieran.

Generar conocimiento está bien. Pero, en estos tiempos (y en cualquier tiempo), tenemos que centrarnos en hacer I+D+i que permita a las empresas crear empleo. Ya que eso es sostenibilidad de la buena.