El atún rojo se juega su futuro en París

El atún rojo, una especie cuyos caladeros se han reducido un 85 por ciento en los últimos treinta años, se juega su futuro en la reunión de la comisión internacional ICCAT, que negocia en París las cuotas de pesca para 2011.

Los 48 partes que participan en la 17ª reunión extraordinaria de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) durante los próximos 10 días – hasta el 27 de noviembre – deberán decidir si hay que seguir reduciendo las cuotas pesqueras o si las medidas tomadas hasta el momento han servido para garantizar la sostenibilidad de la especie.

El atún rojo es lo que se denomina un “superdepredador”, es decir, un animal situado en lo alto de la cadena alimenticia y cuya merma en número puede desestabilizar las poblaciones de otras especies marinas, con el consiguiente daño para diferentes ecosistemas.

Por ello, y ante la creciente presión de parte de la comunidad científica y ecologista, en los últimos años se han limitado las cuotas de captura, pasando de 29.500 toneladas en 2007 a las 13.500 actuales, con el objetivo de recuperar los caladeros de una especie que llegó a situarse al borde de la extinción en 2008.

Entre los países que apoyan el mantener las cuotas en 7.104 Tm, para Unión Europea, se encuentra España, junto con Francia, Italia, Malta y Chipre. Para nuestro país la cuota se establece en 2.536 Tm. La Comisión Europea, Reino Unido y Holanda, defienden una rebaja en el volumen.

Los ecologistas (Greenpeace, Oceana, WWF, y el Grupo Pew Environment) lo tienen claro y aseguran que se pueden reducir las cuotas a la mitad en todo el mundo. También piden que se prohíba la pesca industrial para engrase en jaulas, ya que consideran que esta actividad no permite que se reproduzcan.

Además critican la laxitud de los países productores a la hora de perseguir a los que se pasan en las cuotas, ya que según ellos, uno de cada tres atunes capturados se destinó al mercado negro, lo que supuso un negocio de unos 4.000 millones de dólares.