La técnica de “agua verde”

El cultivo larvario de determinados peces marinos suele hacerse empleando en el agua del tanque microalga. A esta técnica se le conoce como “agua verde”, o “green water” en inglés. La presencia de las microalgas en el agua de cultivo se asocia en esta fase a importantes beneficios para el desarrollo de la flora bacteriana del pez y su tracto digestivo, una mejor visibilidad para capturar las presas vivas y la estabilidad físico química y el mantenimiento de la profilaxis del tanque.

Entre las microalgas más importantes destacan la Isochrysis sp, Chlorella sp, Tetraselmis sp, o Nanochloropsis gaditana. Esta última microalga ha adquirido especial importancia en los últimos años debido a las posibilidades de liofilización, método que permite alargar la vida útil del producto y una mayor y mejor conservación. Posteriormente, cuando se precisa, se vuelve a resuspender en el agua la microalga. De esta forma los criaderos evitan mantener en producción grandes volúmenes de microalgas con el siguiente gasto en energía, tiempo y mano de obra.

Aunque son muchas las especies piscícolas cuyo desarrollo larvario se realiza bajo la técnica de agua verde, la más popular posiblemente sea la dorada (Sparus aurata). Diversos estudios empleando agua verde en el desarrollo larvario de dorada han evidenciado mejores ratios de supervivencia y rendimiento. Además con esta técnica mejora la capacidad del pez para desarrollar la vejiga natatoria.