Cerrar el ciclo de una especie acuícola

Se considera que se ha cerrado el ciclo de una especie acuícola cuando de los reproductores nacidos en cautividad (F1) consiguen puestas viables que finalizan en ejemplares adultos (F2).

La reproducción de las especies acuáticas se consigue a través del control de los parámetros físico – químicos y alimentarios. No obstante, conseguir la reproducción no es fácil, y menos si lo que se quiere obtener la segunda generación de la especie nacida en cautividad.

A veces es un proceso difícil que se soluciona a con la inducción hormonal de los reproductores. En casos biotecnológicamente más avanzados se consigue través de la reproducción “in vitro”.

Aunque “cerrar el ciclo” es algo importante para el control de la producción, no es indispensable para poder mantener una escala industrial. Existen ejemplos importantes en el Mediterráneo. El más destacado puede ser quizá el del lenguado (Solea senegalensis), del cual ya se están consiguiendo importantes producciones de alevines a través del empleo de reproductores silvestres.