Especialización inteligente e innovación disruptiva

Estamos a pocos días de que finalice 2013 y pronto entraremos en un nuevo periodo europeo donde se pondrán en marcha las políticas de cohesión 2014 – 2020.

Los objetivos y las propuestas se han recogido en un documento estratégico de investigación e innovación para la especialización inteligente y que básicamente se resumen en que la salida a la actual crisis deberá hacerse a través del crecimiento inteligente; es decir, a través de la la innovación.

En base a este concepto, los países y las regiones deberán establecer sus estrategias y prioridades a fin de organizar y distribuir los próximos Fondos Estructurales.

Ahora será importante identificar las características y activos exclusivos de cada país y región.

Las claves de esta estrategia deberán ir, por tanto, en la línea de la inversión y las sinergias; mejorar el proceso de innovación y la gobernanza, y hacer que los participantes se impliquen más; y sobretodo, responder a los retos económicos y sociales.

A nivel regional, el potencial competitivo deberá destinarse hacia la especialización inteligente; para ello se deberá posicionar la región en nichos o mercados globales concretos y en cadenas de valor internacionales. Lo que se debe buscar es atraer la inversión privada y lograr la atención de los inversores internacionales.

También será importante en este proceso evitar los solapamientos y repeticiones de las estrategias de desarrollo, así como acumular una “masa crítica” de recursos; promover los efectos positivos del conocimiento y la diversificación tecnológica.