Sectores pesquero y acuícola; y no, sector pesquero y acuícola

¿Por qué defendemos desde este artículo la necesidad de diferenciar entre sector pesquero y sector acuícola? Muy sencillo, porque entre ambos las diferencias son lo suficientemente grandes como para que así sea.

Si entendemos que un sector es un conjunto de empresas o negocios que se engloban en un área diferenciada dentro de la actividad económica y productiva, está claro que mientras la acuicultura es un tipo de ganadería del mar, la pesca es una actividad extractiva o de caza, y por tanto, son diferentes. No se trata poner un sector por encima del otro, se trata de poner a cada uno en su contexto.

El único medio común es el acuático, a partir de ahí todo son diferencias.

Por un lado, la acuicultura trata de domesticar especies para su producción controlada. La pesca trata de la captura de especies silvestres.

Las tareas profesionales de ambos sectores son también distintas. En acuicultura existen biólogos especialistas en reproducción, cría larvaria y engorde; técnicos de laboratorio que controlan los parámetros físico químicos del agua y bacteriológicos; veterinarios que se ocupan del bienestar y salubridad de los animales de crianza; submarinistas, personal de mantenimiento, tecnólogos especialistas y así en un largo etcétera. Ocupaciones que en cualquier caso no coinciden con las del ámbito pesquero.

Organizativamente cada uno lo hace en torno a su propia patronal y económicamente las diferencias también son importantes. En acuicultura se trabaja con instalaciones en tierra en las fases de criadero y preengorde y granjas marinas flotantes o estanques en tierra.

La acuicultura necesita en un alto grado de capital circulante y posee la biomasa en propiedad. En la pesca, sin embargo, la mayor inversión la constituyen la embarcación y los aparejos de pesca. Evidentemente hay otras inversiones y gastos, al igual que ocurre en acuicultura, pero las detallaremos todas en este artículo.

Históricamente también existen diferencias, ya que, probablemente, una forma de acuicultura rudimentaria se puede remontar a 4.000 años atrás.

Las únicas coincidencias solamente las podremos encontrar en aspectos relativos a la marinería y patronaje de embarcaciones auxiliares, que en cualquier caso, formarían parte de otro sector, el náutico.

Por eso desde aquí recomendamos, y esperamos aplicarnos también este mismo consejo, que cuando se hable de pesca y acuicultura separemos el concepto de un sector y otro. Son sectores aparte y no “el sector pesquero y acuícola”.